En el centro de la selva Lacandona se encuentra un paraíso, se trata de Yaxchilán, una pequeña aldea que con el paso del tiempo poco a poco se fue convirtiendo en una de las ciudades más poderosas de la Cuenta del Usumacinta, el río más largo de centro américa. Cuenta con una vasta extensión de terreno y construcciones, sin embargo el acceso al público se limita a cuatro zonas, La Gran Plaza, La Gran Acrópolis, La Acrópolis Pequeña y La Acrópolis Sur.

A lo largo del recorrido se encontrará con dinteles que relatan la historia dinástica de la ciudad. En cada una de las secciones a visitar sobresalen sus grandes edificios pero sin duda la escultura de mayor importancia en este sitio es la que se encuentra en el edificio 33, la escultura decapitada del Pájaro Jaguar IV, cuenta una leyenda lacandona que en el instante en que la cabeza regrese a su lugar el mundo será devastado por los jaguares celestes.

Ruinas Mayas de Yaxchilán en Chiapas

Sin duda un mundo totalmente distinto por descubrir, para llegar aquí existen dos maneras, la primera, la más sencilla pero un tanto más costosa es vía aérea; la segunda es tomar la carretera que viene desde palenque hasta llegar a las orillas del río Usumacinta y de ahí abordar una lancha que en aproximadamente una hora le llevará hasta este mágico lugar.