Desde 1980, el lugar fue declarado refugio forestal y de la fauna silvestre y reserva especial de la biosfera, pues en su entorno habitan una gran variedad de especies de ambas clases como un amplio bosque tropical y de encino, y animales como el jaguar, tapir, guacamaya y tucán, entre otros, que se encuentran en peligro de extinción. Estas cascadas se encuentran a pocos kilómetros de Palenque y son el resultado del río Tulijá que al descender entre las rocas forma tan espectacular panorama.

De las cosas que más se disfrutan estando en estas cascadas, además de sumergirse en la parte baja de sus aguas, el sin duda la fotografía gracias a tan hermosos paisajes que parecen ser trazados con el pincel de un gran pintor, de igual forma es ideal para practicar el campismo y excursionismo.

Nada mejor que un buen día de campo bajo las sombras de un frondoso árbol teniendo como música ambiental el leve canto de las aves que ahí habitan, mezclado con los sonidos que se crean al correr las aguas por el río.

Se recomienda visitar esta zona en las épocas en las que las lluvias son escasas, esto porque el temporada lluviosa el río aumenta su volumen al igual que se torna un tanto resbaladizo el camino. Para llegar es necesario tomar la carretera hacia San Cristóbal de las Casas hasta llegar un poco antes de Palenque, de ahí un letrero le enseñará el camino para llegar a este bello lugar.